, , , ,

El día que una canción en París cambió mi vida

El día que una canción en París cambió mi vida.

Lo confieso… el amor  a los viajes ha sufrido variaciones a lo largo del tiempo, hubo un tiempo entre los 14-16 años que prioricé en otros aspectos de mi vida, podríamos decir que me interesaba mucho más vivir mi etapa de adolescencia en Benidorm que viajar y conocer Budapest con mi familia.

Todo cambió cuando tenía 17 años, en 2007 me encontraba en Primero de Bachiller , el instituto programó un viaje a París,  aunque era una ciudad que ya conocía de viajes anteriores, me apetecía compartir junto a mis amigos y compañeros de clase lo que ofrecía la ciudad más visitada del mundo, era una oportunidad única  de rendir honores al gran estratega Napoleón,  ver de cerca esas grandes obras de arte que tanto me habían cautivado durante las horas lectivas o caminar por los Campos Elíseos tal y como hice con 9 años en la capital gala, porque tal y como dijo el francés Rousseau. “No hay nada como volver a un lugar que no ha cambiado, para darte cuenta cuánto has cambiado tú”.

En este viaje, caminamos por las calles de la ciudad del amor, hicimos un mini-crucero por el Sena, subimos a la Torre Eiffel, nos fotografiamos en el arco del triunfo, comimos una hamburguesa en el Mcdonalds de la Defensa de París, nos maravilló el jardín de Versalles, un viaje repleto de experiencias y aventuras.

17 años en París con mi amigo Blanco.

Pero hubo un momento que la cabeza hizo »click» y no se si os ha ocurrido alguna vez pero me dí cuenta que algo había cambiado, durante varios minutos subí peldaño a peldaño las escaleras de la Basílica del Sagrado Corazón(foto portada), una vez arriba todos fueron a caminar para comprar algunos souvenirs en las tiendas que allí se encuentran, no se si propiciado porque necesitaba un descanso decidí alejarme junto a tres más del grupo para sentarme en las escaleras y contemplar París desde lo alto.

Cuando llevaba apenas unos segundos sentado , unos músicos que interpreto que eran canadienses por las banderas que portaban  en sus suéteres empezaron a interpretar, tocar y cantar »I Will Survive»,  a día de hoy después de analizarlo fríamente sigo sin saber si fue fruto de la magia que abraza a París, o si era por encontrarme  sentado contemplando una de las ciudades más bellas del mundo quien sabe… desde ese momento sentí que no podía dejar de viajar para poder tener la oportunidad de tener experiencias y sensaciones como la que tuve sentado en esas inolvidables escaleras del Sacre Coeur, decidí que quería ser rico en experiencias para forjar mi personalidad y aprendizaje en la vida, y que curioso, todo se lo debo  a París…

Esta entrada experiencial forma parte de la sección Sorpréndete del blog.

Aquí os dejo con la canción de la gran Gloria Gaynor, disfrutad de ella.

Escrito por Jesús Martínez

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.