Caminos de Pasión

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Entendiendo las Paradojas de la Semana Santa Andaluza

A priori y sin conocer el destino ya me cautiva su nombre: Caminos de pasión. ¿Qué esconderá esta ruta temática; ¿será una mera exaltación de la Semana Santa andaluza o como promete su web www.caminosdepasion.com, vendrá acompañada de leyendas de judíos camuflados bajo ropajes conversos, de recetas contundentes regadas con aceite de oliva virgen extra, de humildes casas de blanco encalado moteadas por coloridas macetas, de palacios de apellidos rimbombantes como Fernández de Córdoba, de paisajes con olivos retorcidos y cielos despejados, de barroco glorioso invadiendo hasta el último centímetro de una pequeña ermita…?.

Lo primero que descubro es que se trata de una ruta que engloba a 10 pueblos, 10 enclaves patrimoniales del corazón Andaluz, con nombre y personalidad propia ubicados en las provincias de Jaén, Córdoba y Sevilla: #Alcalá la Real, #Priego de Córdoba, #Baena, #Cabra, #Lucena, #Puente Genil, #Osuna, #Écija, #Utrera y #Carmona.

Caminos de pasión

Caminos de pasión

Me viene a la cabeza la imagen de un rosario con sus cuentas independientes unidas por un mismo hilo devocional. Cada cuenta de la cuenta, cuenta. Lo mismo que esta ruta, donde las 10 villas comparten idéntico protagonismo, siendo hermanas, cofrades de un mismo proyecto turístico-cultural. Me gusta la idea.

Tengo el privilegio de comenzar el viaje en Cuaresma, en la cuarentena, en los 40 días previos a la Pascua. Se dice tradicionalmente que es este un tiempo de probatura, de preparación interna para vivenciar limpio y sin mácula, el momento culmen del año litúrgico cristiano: La Resurrección del Señor.

Desde el minuto uno, la ruta me cautiva presentándome una Cuaresma peculiar, extrovertida, callejera, folklórica, dual y en cierta manera paradójica.

Como viajera impenitente me gusta vivir experiencias pintorescas que enciendan mi Espíritu Viajero. A diferencia de otros destinos Caminos de Pasión no atrapa mi atención por sus indiscutibles atractivos palpables a primera vista: elbarroco, el arte civil señorial de sus casonas, una gastronomía de toma pan y moja, una naturaleza pegada a las fachadas con jardines verticales hechos con geranios, jazmines y madreselvas, el ritmo pausado de una sociedad rural con sus templos tranquilos, una imaginería religiosa única y colorista que despierta el fervor colectivo hasta casi el fanatismo…

Aunque todo esto es reseñable, tengo que decir que lo que realmente me emociona son sus contradicciones y dualidades, que desde mi ojo viajero se reconvierten de inmediato en oportunidades turísticas que dotan a estos Caminos de Pasión de un plus extra diferencial.

Ya que la web www.caminosdepasion.com es extraordinariamente explícita en detalles, considero más interesante compartir con vosotros mi experiencia personal con estas desconcertantes paradojas, que me han ayudado a entender un poco más, no sólo el espíritu de la Semana Santa andaluza sino el maravilloso corazón de la Andalucía rural.

#PARADOJA 1: UNA FIESTA PARA FIELES Y ATEOS

El slogan “Caminos de Pasión” es realmente atractivo, si bien entraña cierto peligro que verifico ya antes de comenzar la ruta cuando la comparto con mis amigos. Muchos me fruncen el ceño o me ponen cara de aburrimiento al preconcebirla como apta sólo para turistas religiosos. ¡Nada más lejos de la realidad!.

El viaje me permite interactuar con un sinfín de arquetipos y de representantes de la sociedad andaluza: guías locales, amas de casa, alcaldes de distintos partidos, curas, hermanos de cofradía, camareros, aceituneros, cantantes de saetas, artesanos locales, bodegueros … Compruebo que pese a sus lógicas diferencias, todos conservan un nexo de unión o denominador común: la pasión por su Semana Santa.

Los más la vivirán como fervientes católicos, otros como tímidos creyentes no practicantes y otros tantos como abiertamente agnósticos. Sí has oído bien, como agnósticos.

Observo que actualmente el concepto Semana Santa ha trascendido la esfera religiosa y se ha convertido en una manifestación cultural y popular intrínsecamente apegada a la tierra, a las raíces, al legado ancestral de un pueblo que gusta de celebrar sus propios rituales.

Me muestro neutral y escucho respetuosa tanto aquellos que me hablan desde el sentir devocional y la creencia absoluta por la Pasión, Muerte y Resurrección del Hijo de Dios, como los que me confiesan soto-vocce que son agnósticos o que han perdido su Fe de bautismo.

Me sonrío recordando las palabras de un chaval, cuyo nombre y pueblo obviaré: “¿sabes?, me dice, es que yo soy un poco ateíllo pero cuando mi Cristo pasa bajo mi balcón, se me ponen los pelos de punta y me saltan las lágrimas. A mi Cristo que no me lo toque nadie”.

No puedo evitar pensar en el proceso religioso y pagano del propio ciclo vital donde la naturaleza copia a la Pascua o la Pascua a la naturaleza, renaciendo ambas, al unísono, del letargo invernal en una metáfora compartida de Triunfo de la Luz sobre las tinieblas.

#PARADOJA  2: VIDA Y MUERTE SE DAN LA MANO

Fue Freud quien dijo que la vida es una continua danza entre dos pulsiones básicas del ser humano: el placer y la muerte; curiosamente esta aseveración psicológica queda totalmente manifestada en esta ruta de Caminos de Pasión.

En una esquina pesados tronos de plata, realistas imágenes de madera policromada, largos cirios de colores, capuchones empinados y faldones de polvoriento terciopelo añejo. Dolor, sangre, saetas, lágrimas y espinas por la pasión y muerte del Hijo de Dios.

Semana Santa Andalucía

Semana Santa Andalucía

En la otra esquina, un destello por la vida, la ilusión de un pueblo por salir a la calle, compartir, reunirse en un bar o en una fraternidad, brindar, comer, debatir, seguir soñando….

La gente me comparte que cada año esperan impacientes la llegada de este calendario. ¿Por qué les pregunto? Pues para encontrarme con nuestro Señor o nuestra Señora María, me dicen algunos, mientras otros me hablan de estrenar ropa de primavera de colores pasteles que pasearán presumidos por las calles, del tardeo al sol con fino, tapa y cerveza o de las risas echadas en la barra de su cofradía.

El destino ha ofrecido tradicionalmente dos elecciones: eros o thanatos, la vida o la muerte. En un curso acelerado sobre la Semana Santa, los andaluces acaban de enseñarme que se pueden unificar las dos en una.

#PARADOJA 3: EL AYUNO CREATIVO

En estos días Andalucía reinventa su gastronomía e instaura un Ayuno Creativo donde los señores de la cocina, que se han ganado el derecho al Don, competirán por conquistar los paladares más exquisitos.

Don Dulce te tentará con pestiños, torrijas, lecha frita, dulce de membrillo o turrolate, un dulce energético a base de cacao, almendras, azúcar y canela que además de alimentar tiene fama de dar suerte y traer buenas nuevas.

Don Salado te dirá que mojes pan en sus papas en amarillo y que pruebes sin contención su naranja picá con bacalo, su potaje de vigilia, sus buñuelos de boquerones, su salmorejo o su contundente sopa de tomate.

A Doña Abstinencia no la verás por ningún lado así que podrás deleitarte con los vinos D.O Montilla-Moriles y sus licores naturales como el resolí, un dulce hecho a base de café molido, anís, clavo, canela y otros ingredientes que no me han querido compartir, pues cada casa guarda su secretillo familiar para hacerlo más rico y personal.

Gastronomía de cuchara y de autor.

Gastronomía de cuchara y de autor.

#PARADOJA 4: CUARTELILLOS DIVERTIDOS SIN AGENTES DEL ORDEN PÚBLICO

No te asustes si te llevan a un cuartelillo. Es más ni se te ocurra llamar a tu abogado o resistirte a la autoridad. Te aconsejo más bien que fluyas y te dejes ir pues la experiencia puede ser altamente gratificante. Prometo que no te vas a encontrar con Guardias Civiles redactando atestados. Por el contrario te vas a descubrir en mitad de un local festero, animado y ruidoso, alquilado o comprado por una fraternidad para celebrar a sus anchas la Semana Santa.

¿Qué si podrás entrar? Claro que sí. No se trata de “una caseta de feria”, sino más bien de salones fijos que durante la cuaresma abrirán sus puertas al público para intentar sacarse unos dinerillos extra que les ayuden a sufragar sus costes anuales. Los precios son asequibles y las tapas estupendas.

Te aconsejo que además de picotear y brindar, te mezcles con los cofrades, te presentes, hables con ellos. Si les preguntas, estarán encantados de contarte curiosas anécdotas sobre la historia de su hermandad, de cómo se lleva el compás dentro de los tronos, del honor que les implica portar a cuestas su Santo, de los códigos no escritos que prohíben esos días comer ajo o chorizo para no contaminar con el aliento, el ya enrarecido espacio que compartirán a oscuras, hombro con hombro, sudor con sudor, lágrima con lágrima….en su personal vía crucis callejero.

Cuartelillo

#PARADOJA 5: RIVALIDAD Y SOLIDARIDAD

Cofradía, etimológicamente de co (común) y frater (hermano), en definitiva asociaciones de fieles cristianos laicos que se unen para representar y celebrar de una forma activa y participativa la Semana Santa.

Ya se sabe que el sentimiento de pertenencia es algo totalmente subjetivo, hasta visceral. Así que con similar espíritu competitivo que una peña futbolística, te encontrarás con que las Hermandades compiten por cuan milagrera es la imagen que veneran, por la superioridad de bordados e hilos dorados sobre el manto de su Virgen, por la mayor solemnidad en la forma de procesionar, por la calidad de los cirios usados, por los años de antigüedad de la propia cofradía…. En fin, ya se sabe, pequeñas rencillas típicas de hermanos, que quedarán en mera  anécdota.

Lo que no puedo obviar contarte es que la mayor parte de las hermandades tienen un fin social y benéfico. Me emociono cuando Fran me revela, humilde y sin bombo, que su hermandad en concreto se dedica a apoyar a los niños del pueblo con dificultades de aprendizaje. Destilan su palabras, la esencia de una caridad bien entendida: cercana, práctica, vecinal, aplicada aquí y ahora.

Me conmueve el gesto perpetuo de estos costaleros/as solidarios arrimando el hombro no solo en Semana Santa sino los 365 días. Solamente por conocer este “para que superior” de las cofradías, entierro mis potenciales juicios para  mejor ocasión.

Me gustaría acabar estas líneas de presentación sobre Caminos de Pasión, citando los famosos versos del gran Antonio Machado: caminante no hay camino, se hace el camino al andar.

Cristina Monzón

Cristina Monzón

Concluyo mi viaje entendiendo que esta ruta es más que una estrategia de marketing turístico. Esta ruta es un camino vivo que se construye a diario mientras sus gentes lo andan, hablan, lloran, ríen y se emocionan con él. Un camino de hombres y mujeres diversos  unidos por una misma emoción: la Semana Santa, que ahora deciden compartirla con caminantes foráneos como tú y yo, para que juntos sigamos dotando de sentido y vigencia a estos, sin duda apasionantes, Caminos de Pasión.

Autora: Cristina Monzón

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