El segundo día lo dedicamos a ver la ciudad prohibida, nosotros estuvimos en Semana Santa y no tuvimos problema para comprar las entradas, estuvimos como mucho 10 minutos y allí en la misma cola, una mujer vendía el mapa del lugar con un mini librito por 5¥.
Ciudad prohibida 故宫
Precio entrada: 60¥ adulto (Debes tener un carnet de estudiante chino para obtener descuento).
Horario: 8:30 - 17:00 (pero no lo recuerdo bien con seguridad)
La ciudad prohibida es un lugar inmenso, está rodeada por un foso de agua y en la antigüedad, rodeada por otra muralla. A pesar de ser tan grande, está abarrotada de gente, por lo que ver el contenido de los salones (desde fuera), se hace un poco difícil (en la mayoría solo quedan los tronos donde se sentaba el emperador).
Una cosa curiosa, es que para la construcción de la ciudad prohibida, se escavó parte del terreno, y toda la tierra que sobró se puso al norte de la ciudad prohibida, formando el actual parque de Jingshan, con ese motivo evitaban tener los fuertes vientos que azotan la ciudad y las posibles tormentas amarillas del desierto el Gobi.
Pero lo que más nos divirtió de aquella visita, es que dentro de la ciudad prohibida hay gente de muchos lugares de China, y nos miraban curiosos y se les veía con timidez para pedirnos echarnos una foto con ellos, así que a una de las chicas le dijimos que si, y enseguida vinieron todos corriendo a echarse una foto con nosotros.
Nosotros entramos por la puerta sur de la ciudad prohibida para así salir por la puerta norte y continuar nuestra ruta hasta el parque de Jingshan.
Parque Jingshan
Precio entrada: 5¥ adulto (Niño gratis si mide menos de 1,20m)
Horario: 6:00 - 21:00
El parque de Jingshan a parte de ser un parque bastante bonito y super bien cuidado con flores, creo que merece su visita, porque desde lo más alto puede tomarse una panorámica de lo grandiosa que es la ciudad prohibida y es como acceder a un mirador para ver parte del resto de la ciudad.
Para subir hasta lo más alto puedes utilizar los accesos nuevos que han echo, grandes escaleras uniformes, o cuando entres al parque (entrada de ciudad prohibida), caminar hacia el lado derecho, donde veréis un montón de flores y amapolas, algunas tiendas de souvernis, y encontraréis la supuesta entrada antigua, grandes pedruscos que forman una escalera para subir hasta la cima.
Si subes hasta la parte de arriba, puedes vestirte de emperador y hacerte una fotos. Te hacen varias con una cámara digital y luego tu eliges y te las imprimen y plastifican al mismo tiempo.
Si subes hasta la parte de arriba, puedes vestirte de emperador y hacerte una fotos. Te hacen varias con una cámara digital y luego tu eliges y te las imprimen y plastifican al mismo tiempo.
Desde el parque de Jingshan, nosotros seguimos el camino que marcaba la Pagoda Blanca, para poder acceder al parque de Beihai, caminando en esa dirección, acabamos en una callejuela que no se si se puede considerar hutong, pero que sentías estar en la auténtica China. Aprovechamos allí para comprarnos unos frutos secos y para comprar unas tortas de pan que las chinas las compraban por sacos.
Desde esa misma calle se podía acceder al parque de Beihai, lo curioso del lugar, es que en la taquilla, solo marcaba el precio de los lugares a visitar dentro del parque y no la entrada al parque suelta (o eso entendí yo en el cartel chino). La verdad es que llegados a ese punto del día, estábamos super cansados y además empezó a chispear así que nos fuimos al hotel a descansar un rato. En otra ocasión visitaré Beihai park. Si decides visitar Beihai park informate sobre Lotus Lane, una zona de restaurantes frente al lago, yo no llegué a ir, pero quizás puede ser interesante para ti.
Ver Beijing en un mapa más grande
Una vez nos habíamos recargado las pilas, nos pusimos en marcha para visitar la famosa plaza de Tiananmen. Habíamos leído por Internet las estafas de la plaza de Tiannamen sobre jóvenes que te invitan a visitar sus galerías de arte para que después compres sus obras o jóvenes que con la excusa de practicar ingles te llevaban a una tetería donde la factura del té ascendía a una barbaridad de yenes, así que fuimos con cautela y no tuvimos problemas con nadie. Cuando estuvimos allí serían sobre las 19:00 de la tarde, estaban los militares, supusimos que iban a izar la bandera, porqué había mucha gente, pero decidimos irnos. Para poder acceder a la plaza necesitas acceder por un subterráneo que contiene un control de seguridad para pasar los bolsos y mochilas.
Si visitas la plaza de Tiananmen no te pierdas la calle Quianmen street que está muy cerca, desde el retrato de Mao, anda en dirección contraria hasta recorrerte toda la plaza de Tiananmen. Cruza la parada de metro o la calle Quianmen E Street o Quianmen W Street y dirigete en dirección a Quianmen street. Donde aparece el punto azul de google maps hay un arco que da comienzo a la calle que es inconfundible.
Ver Beijing en un mapa más grande
A partir del arco, es como si hubieras viajado a un mundo nuevo, totalmente restaurado y repleto de tiendas de ropa, a mí me recordaba a la decoración de algún parque temático, porque todo era perfecto y uniforme.
Pero lo mejor del lugar, es que una vez hayas caminado un poco sobre esa calle principal, te metas por alguna de las callejuelas que cruzan en dirección a la derecha, para que conozcas el auténtico Beijing, callejones llenos de puestos callejeros y restaurante de auténticos chinos donde comer muy barato. También había tiendas con souvenirs, camisetas...recuerdo que eran las 22:00 de la noche y estaba todo abierto. Para saber más sobre esta zona, accede al apartado "Puestos callejeros Beijing - Imprescindible"










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